¿Qué buscas?




    Cataplum libros, 2023

    Cataplum libros, 2023

    Ilustración interior de “BO-TO”. Créditos: Cataplum libros

    Ilustración interior de “BO-TO”. Créditos: Cataplum libros

    Ilustración interior de “BO-TO”. Créditos: Cataplum libros

    Ilustración interior de “BO-TO”. Créditos: Cataplum libros

    María Fernanda Paz-Castillo dictando la charla “Cataplum Libros: una editorial que piensa en la formación de lectores”

    María Fernanda Paz-Castillo dictando la charla “Cataplum Libros: una editorial que piensa en la formación de lectores”

    atras adelante
    María Fernanda Paz-Castillo, editora: “Estoy pensando en los libros del futuro”
    Entrevista

    María Fernanda Paz-Castillo, editora: “Estoy pensando en los libros del futuro”

    20 diciembre, 2024 Por Loreto Aroca

    Durante su paso por Chile, en agosto pasado, tuvimos la oportunidad de conversar con María Fernanda Paz-Castillo, editora y fundadora de Cataplum libros, un sello que este año recibió en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, en Italia, el Premio BOP a la mejor editorial del Caribe, Centroamérica y Sudamérica.

    Cataplum libros, 2023

    Cataplum libros, 2023

    ver

    Hace unos meses, en una reunión con la editorial Escrito con Tiza, que distribuye en nuestro país los libros de la editorial colombiana Cataplum, nos presentaron a BO-TO (2023), una publicación que supo conquistarme por su colorido y temática. Tiempo después, tuvimos el privilegio de conversar con su editora, María Fernanda Paz-Castillo, también fundadora de este sello premiado en la Feria del Libro Infantil de Bolonia 2024, que nos ha sorprendido con su enfoque y aporte a la literatura infantil actual.

    BO-TO es un libro arriesgado en muchos sentidos, principalmente por el tema que aborda, pues pone en escena la intersección entre la realidad y la ficción, un complejo terreno fronterizo que encuentra una visualidad atractiva a través de un tratamiento y propuesta visual única. El uso y manejo del color, el abordaje de las dobles páginas y la incorporación del lenguaje de la narrativa gráfica, obliga a ampliar la mirada, mostrando cómo la ciencia ficción, un género que a menudo parece distante, ya está instalado en el día a día de niños y niñas de todo el mundo.

    Aprovechando su visita a Chile para una serie de actividades, decidimos invitarla al Seminario de mediadores y mediadoras de lectura organizado por Troquel en La Furia del Libro, donde María Fernanda dio una charla titulada “Cataplum Libros: una editorial que piensa en la formación de lectores”. Durante esta visita, además, tuvimos la oportunidad de colaborar con el Centro Cultural Ñuñoa para el lanzamiento de Yo no fui, de Ana Palmero y Alejandra Acosta, también publicado por Cataplum.

    Tras este evento, nos tomamos un tiempo para conversar más a fondo sobre BO-TO, para conocer más sobre este libro y la visión de su editora.

     

    María Fernanda, ¿por qué decidieron incorporar BO-TO dentro del catálogo de Cataplum?

    Hace tiempo trabajamos con Mariana Ruiz Johnson, y originalmente queríamos que desarrollara un libro sobre colores para niños. Sin embargo, Mariana comenzó a interesarse por temas más contemporáneos, como la inteligencia artificial y los juegos en línea, lo que la llevó a proponer BO-TO, un libro sobre ciencia ficción para infancias. Me pareció una idea excelente porque Mariana tiene una capacidad creativa impresionante, y además, la temática no es común en la literatura infantil. BO-TO no solo trata de robots, sino que es una historia de ciencia ficción con un enfoque literario y artístico, muy diferente a otros libros del género.

    El trabajo con el color es crucial en el libro, pues Mariana dedicó mucho tiempo a crear las ilustraciones a mano, utilizando pinceles antes de hacer algunos retoques digitales. El libro refleja esta dedicación y ofrece una narrativa visual que complementa la historia.

    ¿Cómo ha sido recibido el libro por los lectores?

    Ha tenido una gran aceptación, tanto entre niños como adultos. Especialmente los especialistas en literatura infantil, quienes han expresado su entusiasmo por un libro latinoamericano de ciencia ficción dirigido a niños pequeños. Además, ha sido un éxito en cuanto a ventas, este libro salió en septiembre del 2024 y ya tiene dos compras de derechos, y los resultados en la Feria de Bolonia han sido muy prometedores.

    El libro expone como temática el uso de la tecnología por niñas y niños. ¿Qué reflexiones despierta en los lectores?

    BO-TO no tiene un mensaje aleccionador. En lugar de eso, invita a reflexionar sobre la relación entre los niños y la tecnología, sin dejar de lado la importancia del juego. Muestra cómo los niños interactúan con el robot, pero también cómo este depende de su ayuda para “revivir”, lo que puede verse como una crítica simbólica a nuestra dependencia de la tecnología. Es un libro que ofrece múltiples capas de interpretación, no sólo para las infancias, si no que también para los adultos.

    La literatura infantil está siendo influenciada por las nuevas tecnologías, pero eso no significa que la narrativa tradicional haya perdido relevancia.

    Además de la tecnología, el libro toca temas como la inteligencia artificial. ¿Cómo fue la incorporación de este tema?

    El tema está presente en cada una de las páginas del libro y se evidencia en la manera en la que BO-TO comprende el mundo que lo rodea y se relaciona con él. También está presente en la relación que establece con Milo, con su madre y con los otros niños. Llevamos años conviviendo con la inteligencia artificial de diferentes maneras pero es ahora cuando vemos sus avances y todo su potencial. Me gusta que este tema esté en BO-TO naturalmente, sin artificios ni recursos excesivos.

    Este tipo de reflexión sobre la tecnología es cada vez más importante, ¿cómo ves el futuro de la literatura infantil en este contexto?

    Creo que la literatura infantil está atravesando un momento difícil. Los niños hoy están expuestos a una cantidad de información impresionante desde muy pequeños, lo que afecta su relación con los libros. Además, las editoriales enfrentan el desafío de encontrar un equilibrio entre libros informativos y narrativos. La literatura infantil está siendo influenciada por las nuevas tecnologías, pero eso no significa que la narrativa tradicional haya perdido relevancia. Al contrario, hay que encontrar maneras de integrar todos estos elementos y adaptarlos a los nuevos tiempos.

    En relación con los libros del futuro, ¿qué crees que caracteriza las obras que llegarán?

    Estoy reflexionando mucho sobre cómo serán los libros del futuro. Estoy pensando en los libros del futuro, y observo el trabajo del japonés Katsumi Komagata, por ejemplo. La literatura infantil debe seguir evolucionando, y aunque hoy hay una gran demanda de libros informativos, también necesitamos mantener la calidad de la narrativa. Me preocupa la homogeneización de los contenidos, especialmente cuando muchos libros en el mercado son importados. Es fundamental que los libros locales, especialmente los latinoamericanos, encuentren su espacio y dialoguen con las nuevas propuestas globales. Para que eso ocurra, necesitamos crear una literatura diversa que pueda enriquecer a las nuevas generaciones.