
Libros silentes: el poder de la imagen
Los libros silentes gozan de un lugar especial en el amplio mundo de los libros para niños y niñas debido a su capacidad de narrar historias, sin el uso de la palabra escrita. Esta temporada nos deja cuatro títulos, que nos invitan a adentrarnos en el inagotable imaginario de lo visual.
En la actualidad, vivimos en un mundo visual: cada día estamos expuestos a imágenes provenientes de diversos medios y dispositivos; y esto se extiende a los libros destinados a niños y niñas, entre ellos, los silentes. Pero, ¿qué es un libro silente? Antes de responder, debemos recordar que el libro álbum juega con la “doble codificación” entre el código visual y lo lingüístico, por lo que en los títulos “sin palabras”, “mudos” o “silentes” esta relación adquiere dimensiones más profundas.
Un libro silente se caracteriza por tener palabras en el título y los créditos del mismo, pero no en el desarrollo de su trama, salvo ciertos guiños que el autor quiera darnos y que contribuyen a la narrativa; por ejemplo, la publicidad en una vitrina, una marca reconocida, un libro famoso, un edificio icónico, etc. En ellos se narra exclusivamente a través de sus ilustraciones y como lectores debemos jugar un rol mucho más activo en la interpretación de la historia. Para esto, debemos recurrir a nuestra propia creatividad, capacidad de observación e interpretación.
En esta línea, el primer seleccionado de esta temporada se titula Un pulpo (Océano Travesía, 2024), del colombiano Carlos Díaz Consuegra, conocido por ilustrar cerca de setenta colaboraciones con diversos autores, pero también por darle vida a sus propias historias por medio de imágenes evocadoras que construyen un lenguaje visual único. Sus líneas temáticas transitan por la memoria, los recuerdos, la crítica social y los temas socioemocionales.
Un pulpo aborda la paternidad en su cotidianidad; el día a día de un papá que se vale de sus múltiples brazos para llevar a cabo muchas tareas simultáneas: levantar a los hijos, darles desayuno, colgar la ropa, hacer la limpieza, llevarlos a la escuela, para luego asistir a sus diversos empleos. El libro es un título sensible que muestra lo difícil que puede ser un día cuando se está criando niños en soledad, pues, al final del libro y gracias a una fotografía de la familia con sus cuatro integrantes, entendemos la ausencia de la madre y por qué el papá es un pulpo que debe preocuparse de todo.
Carlos Díaz Consuegra nos invita a reflexionar sobre diversos temas, a través de una narrativa visual donde nada está puesto al azar, desde los grafitis que inundan las paredes hasta el exquisito gusto del papá, con su póster del jazzista Miles Davis pegado en la muralla de la casa. Un pulpo es un libro silente muy musical que, con acordes salseros de Rubén Blades y tocatas en los andenes del tren subterráneo de Nueva York, nos envuelve en el imaginario del sonido.
El segundo destacado lleva por nombre El último safari (Apila, 2023), del ilustrador iraní Hadi Baghdadi. Según sus propias palabras, en sus libros busca poner en valor los derechos de los animales e inspirar a los pequeños lectores a unirse a esta causa. En una reciente entrevista sostuvo que “Existen muchas especies de animales en nuestro país y lamentablemente la caza de animales se realiza sin considerar sus derechos. Entonces decidí hacer un proyecto sobre el amor hacia los animales”.
El último safari es protagonizado por un cazador que desciende de su camioneta portando su rifle y en compañía de su fiel perro, cuando unas huellas llaman la atención de ambos y juntos se adentran en el bosque. Un guepardo esbelto irrumpe en la escena esquivando la primera bala con destreza y es ahí, en el ímpetu de la carrera, que el perro y el cazador se ven enfrentados a un abismo que separa ambos filos de la pendiente. El perro con determinación logra llegar al otro lado, mientras el cazador no corre la misma suerte.
Como lectores debemos jugar un rol mucho más activo en la interpretación de la historia, para esto debemos recurrir a nuestra propia creatividad, capacidad de observación e interpretación.
Con una paleta de colores donde predomina el azul, el amarillo y el verde, la ilustración nos da cuenta de lo que está por venir; el cazador cae al vacío irremediablemente hasta que, de forma sorpresiva, aparece una bandada de pájaros blancos que lo sujetan y lo llevan a tierra firme. Una escena que lo cambia todo: el cazador perplejo mira con detención su rifle y en un acto revelador, lo arroja al vacío. El último safari es un título reflexivo, directo al hueso y que transmite el mensaje que quiso dar Baghdadi: un libro que sin palabras nos habla de la compasión, redención y empatía, una lección inesperada para este cazador y para nosotros como lectores.
Desde el país del sol naciente llegan dos títulos del célebre escritor e ilustrador japonés Mitsumasa Anno (1926-2020), ganador del premio Hans Christian Andersen en 1984, cuyo legado dejó innumerables títulos infantiles. Comenzamos con Los viajes. Japón (Kalandraka, 2023), un álbum editado por primera vez el 2013, que gracias a la visión editorial llega a este lado del mundo.
El libro nos ofrece un recorrido por el mundo rural nipón, sus campos de hortalizas, los mercados y ferias colmados de productos del mar y sus elogiados cerezos florecidos. En una primera lectura visitamos estos diferentes escenarios, sin embargo, es en el epílogo donde Mitsumasa Anno nos entrega algunas pistas para comprender la historia visual del título. Al hacer una segunda lectura encontraremos nuevas posibilidades y referencias en esos delicados trazos que evocan la costa, la pesca artesanal y una mirada íntima del campo.
Una fórmula parecida se desarrolla en Los viajes. Gran Bretaña (Kalandraka, 2024). Una obra sin palabras inspirada en la visita de Mitsumasa Anno a la isla. El autor fue cautivado por un libro llamado Book of British Villages (The Automobile Association, 1981), que contenía un mapa con todos los pueblos pequeños de la región. Esto lo motivó a ir en busca de esos lugares que se esmeraban en mantener sus pueblos lo más alejados posibles del progreso. Resulta conmovedor cómo el autor sintoniza con esa narrativa en sus ilustraciones, llenas de delicados trazos que dan vida a la arquitectura de estas pequeñas comunidades.
Los viajes. Gran Bretaña fue publicado por primera vez el año 1984 y gracias a la editorial gallega llega en su versión al español. Este libro nos invita a explorar esas pequeñas villas donde abundan las catedrales, los molinos y castillos poblados por sus habitantes, que gozan de las festividades, como la feria de ganado y los desfiles de gaiteros escoceses. Mención especial merecen las icónicas piedras de Stonehenge, que son parte de esta bitácora de viaje visual creada por el premiado autor japonés.
Para despedir este recorrido, quiero detenerme en el poder narrativo de las imágenes como común denominador de estos cuatro títulos seleccionados; libros sin palabras que logran transformarse en una experiencia inolvidable, que nos invitan a enfocarnos en los detalles de la ilustración y lo que estos quieren transmitir, es decir, hacernos parte de los mensajes que se quieren comunicar. En el universo editorial de las publicaciones infantiles, los libros silentes se asocian a la primera infancia o niños y niñas en etapa prelectora. En efecto, los álbumes silentes pueden transformarse en un gran aliado para apoyar la transición al proceso lector.
Sin embargo, no se reducen solo a eso. Los libros desprovistos de texto poseen mucho potencial para abordar temas profundos y controversiales, como señala Macarena Pagels, integrante de nuestro comité, “El álbum silente es quizá el formato más exigente y la participación del lector debe ser por lo tanto mucho más activa. En este proceso tienen que entrar los conocimientos previos y el bagaje cultural del lector”, lo que hace acrecentar mis ganas de leer más libros sin palabras.




